"¿Cómo sabrás si las aves que recorren los caminos del cielo son un inmenso mundo de deleite, cercado como estás por tus cinco sentidos?"
William Blake. El matrimonio del Cielo y el Infierno (1790). Trad. Jordi Doce

martes, 25 de agosto de 2015

LAS ESTRELLAS

Las estrellas, y me refiero a esas que podemos ver en el cielo nocturno, son espejos que nos traen la luz de lugares remotos. Llegué a esta conclusión viajando a lo largo y ancho del mundo. Cuando me hallaba lejos, desubicado, con casi todas las referencias de mi vida habitual perdidas. Entonces, en la noche, miraba a las estrellas y sus figuras invariables a escala humana. Sin duda su luz era el reflejo de la luz que en esos momentos iluminaba el lugar remoto del que yo procedía y la distancia desaparecía. Como si uno viajase a la velocidad de la luz. Afortunadamente este viaje estelar es completamente reversible. Y, cuando la rutina pretende apagarlo todo, me descuelgo desde el cielo nocturno a lugares lejanos, entre otras gentes y circunstancias para iluminar de nuevo la luz.
    Hoy me acordé de las estrellas porque amaneció un cielo espléndido en Ciudad de México. Un cielo que me transportó inevitablemente a Madrid, como si hoy el cielo entero, y no sólo las estrellas, fuese un espejo. Y caí en la cuenta de hasta que punto aqui es difícil ver luz de lugares remotos. Las noches están habitualmente nubladas o veladas y son escasísimas las estrellas, los espejos, en los que uno puede mirar su rostro de tierras lejanas.

Fernando R. Durán

2 comentarios:

  1. Todo lo que sé de las estrellas lo aprendí de ti... Hoy ha tocado otra pequeña lección!

    Muchas gracias Profe...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aunque no sea profesor de nada... ¡muchas gracias cuentista!

      Eliminar